• Francisco a OMP


    Discurso a la Asamblea OMP
  • Octubre 2019: Un mes misionero


    El Papa propone celebrar un mes dedicado a la Misión en el centenario de Maximun Illud
  • Discurso del Cardenal Filoni a OMP


    "El Evangelio nunca está anunciado por completo. La misión es el corazón de la fe"
  • Guía Compartir la Misión


    Propuestas de Voluntariado Misionero y #VeranoMisión para jóvenes
  • DONATIVOS MIONEROS DE CANTABRIA


    Haz tu donativo

25 feb. 2014

SUDAN DEL SUR

  Sudán del Sur, el Estado más joven del mundo, se hunde en una nueva guerra desde el 16 de diciembre de 2013. Es el tercer conflicto armado que sufren sus habitantes desde mediados de los años 1950. La rivalidad a muerte de sus dirigentes y las divisiones étnicas están en la raíz de estos enfrentamientos, que, de momento, tienen pocos visos de solucionarse.

  Todo lo peor que uno puede imaginarse en una guerra ocurre en Sudán del Sur desde que estallaran las hostilidades en su capital, Yuba, el pasado 16 de diciembre: al menos 10.000 personas muertas (según el International Crisis Group), 400.000 desplazados internos, masacres interétnicas, cadáveres arrojados al Nilo, violaciones en masa, poblados incendiados... El cúmulo de horrores no ha dejado de aumentar cada día: soldados que han disparado a civiles indefensos que buscaban refugio en recintos de la ONU e incluso a dos estadounidenses cuando se aprestaban a subir al avión que iba a evacuarlos; 300 aterrorizadas personas que acababan de subir a un ferry en la ciudad de Malakal para escapar de los combates, que murieron ahogadas en las aguas del Nilo el 12 de enero; hombres armados, de ambas partes, que han robado enormes cargamentos de ayuda humanitaria... La lista no tiene fin. Para complicar aún más las cosas, Uganda interviene militarmente al lado de una de las facciones, la del presidente Salva Kiir, amenazando con arrastrar a países vecinos a una guerra que podría complicarse al tomar un cariz internacional.
El origen inmediato de este conflicto, que se extendió como una mancha de aceite, fue la expulsión del Gobierno, el pasado mes de junio, del vicepresidente Riek Machar, quien había anunciado sus intenciones de presentarse como candidato a presidente en 2015. Machar, de etnia nuer (la segunda del país), mantenía desde hace al menos dos décadas una fuerte rivalidad con el actual presidente, Salva Kiir, de etnia dinka, la mayoritaria en Sudán del Sur, y, cuando ambos hombres estuvieron juntos en el Gobierno, Kiir hizo todo lo posible por bloquear cada iniciativa de su rival. Pocos esperaban que Machar esperara tranquilamente dos años para retar a Kiir en las urnas. El 16 de diciembre soldados leales al líder nuer atacaron a tropas dinka en Yuba, al haberse corrido el rumor de que Machar acababa de ser detenido. A las pocas horas, Salva Kiir apareció en la televisión estatal vestido de general, para comunicar que sus fuerzas acababan de abortar un intento de golpe de Estado, una versión que pocos se creyeron. A los pocos días la guerra se había extendido a otras ciudades del país: Torit, Malakal, Bor (que ha cambiado de manos por lo menos ya tres veces) y Bentíu, el principal centro de producción de petróleo, situado cerca de la frontera con su vecino del norte.
Más del 70% de los ocho millones de sudaneses del sur tienen menos de 30 años, lo que significa que solo han conocido la guerra y que el recurso a la violencia para resolver las disputas es la forma más aceptada y enraizada culturalmente. Se trata de la tercera guerra que lacera uno de los países más pobres del mundo desde mediados de los años 1950. Muy mal ha comenzado su andadura el país más joven del mundo, que se independizó, eufórico, de su vecino del norte –Sudán– en julio de 2011, con unos líderes sin una visión que fuera más allá de sus intereses personales.

CONTACTA CON NOSOTROS



C/ Florida nº 3
39001 Santander

Teléfono: 942 22 53 19
Móvil/Whatsapp: 607 41 21 40
Email: santander@omp.es



Si desea realizar un donativo para los misioneros cántabros que están en los distintos continentes puede hacerlo en el siguiente número de cuenta:

BANCO SANTANDER: ES61 0049 6742 5321 1632 2385

Si lo desea puede solicitar recibo para desgravar en la Renta antes de que finalice el año.